Carmen Romero vuelve a la política y denuncia que la derecha está sacando partido de las críticas de dirigentes históricos socialistas para debilitar a Pedro Sánchez, hace una lectura profunda de la actual situación socialista que el PSOE vive desde hace años con la consecuencia de una tensión interna entre dos modelos políticos y culturales completamente distintos. Por un lado, tenemos el legado del felipismo clásico, una (liberal) socialdemocracia moderada, institucional y pragmática, construida durante la Transición y basada en grandes consensos de Estado. Esa corriente, representada todavía por Felipe González (Alfonso Guerra, Page y Leguina). Por otro lado, el sanchismo ha asumido que el escenario social y político actual en nada se parece al de los años ochenta. El auge de la ultraderecha, el feminismo, la desigualdad creciente y la fragmentación política han ido empujando al PSOE hacia posiciones más definidas en cuestiones sociales y culturales. Y es precisamente en ese ter...
Blog de Carlos López Cortiñas