Oír noticias como esta ponen en valor la gestión política. A veces salen en la prensa notas que recogen iniciativas y gestiones de este político conservador que están llenas de sentido común. En Aragón también propuso Pilar Alegría apoyar los presupuestos del PP para no adelantar las elecciones (se ahorrarían varios millones de euros) y Azcón dijo que la candidata socialista tiene las manos manchadas, así de elegante es este señor. Volvió Pilar a decirle a la alcaldesa que el PSOE estaba dispuesto a apoyar los presupuestos del Ayuntamiento de Zaragoza y la señora Chueca sacó el recetario del PP para no aceptar el apoyo de los socialistas. Así es la realidad de la política en Aragón y, aunque desconozco el día a día de la política ceutí, parece que en temas de alta política como es la emigración o la relación con otras fuerzas políticas es todo un ejemplo para acordar y formar un cordón sanitario a la ultraderecha. Reconforta saber que en el PP no todos son Feijóos ni Azcones y hay personas que entienden la política como colaboración y no como un campo de batalla.
Patricia Esteban Erles nos recuerda la dignidad de Zerolo ante unos y unas energúmenos que escupen odio por sus bocas ... gracias Patricia por tus textos: Zerolo, maricón, tú qué haces aquí. Y en esa media docena de palabras se resume todo. El insulto y el reproche. Tío al que le gustan los tíos, pera en el mundo de las manzanas, nefando pecador, qué cojones pintas en este universo nuestro de señores y señoras de bien, de rayas de pantalón que son líneas rectas rectísimas. De fascistas de los de toda la vida, de los que miran al Otro como al nuevo fenómeno de feria al que escupir o tirar mondas de patata. Como al toro herido, como al que tuvo peor suerte y nació solo, distinto, pobre, mujer, gay, dos tonos más oscuros de la cuenta. Qué miedo esa sonrisa de la doña del extremo. Qué rictus de torturadora pasiva, qué placer en la contemplación de la ofensa gratuita. Qué espanto esas manos cruzadas de la que va religiosamente a la peluquería antes de acercarse al patíbulo de turno, qué ...
Comentarios
Publicar un comentario