Ir al contenido principal

Las dos varas de medir

El juez Baltasar Garzón abrió una puerta a la esperanza para muchas familias que ya se habían resignado a obtener el silencio como respuesta al preguntarse por el último viaje de los suyos.

En otros lugares, allende nuestras fronteras sus actuaciones acabaron con el fin de la impunidad para muchos caudillos y dictadorzuelos que decidieron mover las vidas de los demás como meras piezas de un juego de azar, para alegría de tantas otras personas.

Pero la carrera de Garzón lleva a sus espaldas muchas otras causas que parecen haber quedado en el olvido: el terrorismo, la corrupción, el narcotráfico…Garzón no ha dudado en investigar y encarcelar a personas, teóricamente “afines” al partido de cuyas listas había formado parte.

Creo que eso dice mucho de su profesionalidad y bienhacer.

Lo que es inadmisible es la distinta vara de medir de todos aquellos que le aplaudieron y que hoy quieren enjuiciarle.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El odio y las personas de orden

Patricia Esteban Erles nos recuerda la dignidad de Zerolo ante unos y unas energúmenos que escupen odio por sus bocas ... gracias Patricia por tus textos: Zerolo, maricón, tú qué haces aquí. Y en esa media docena de palabras se resume todo. El insulto y el reproche. Tío al que le gustan los tíos, pera en el mundo de las manzanas, nefando pecador, qué cojones pintas en este universo nuestro de señores y señoras de bien, de rayas de pantalón que son líneas rectas rectísimas. De fascistas de los de toda la vida, de los que miran al Otro como al nuevo fenómeno de feria al que escupir o tirar mondas de patata. Como al toro herido, como al que tuvo peor suerte y nació solo, distinto, pobre, mujer, gay, dos tonos más oscuros de la cuenta. Qué miedo esa sonrisa de la doña del extremo. Qué rictus de torturadora pasiva, qué placer en la contemplación de la ofensa gratuita. Qué espanto esas manos cruzadas de la que va religiosamente a la peluquería antes de acercarse al patíbulo de turno, qué ...

Reflexiones sobre Lambán

  He leído estos párrafos de Nacho Celaya Pérez, una persona referente para mí en las redes por los temas sociales y políticas que elije y por el sentido común que manifiesta en sus argumentaciones. Es el prototipo de persona que expone con claridad sus tesis de una forma respetuosa y alejada del insulto fácil y del simplismo superficial al que nos tienen acostumbrados las redes. Esta vez se fijó en un tema, digamos al menos complicado, a poco tiempo de su fallecimiento se atreve a analizar la figura de Javier Lambán. Os comparto íntegro su texto: Javier Lambán. Desde el absoluto respeto a una persona que no conocí... Yo quiero hablar de política. Ante la muerte... Y especialmente de las personas que han asumido responsabilidades políticas, me parece imprescindible mantener el duelo debido durante esos días tan duros, con un respeto absoluto a la persona fallecida, ante un hecho tan difícil de afrontar y esencial en el arte de vivir. En esos primeros días, el protagonismo lo tie...

"La Escuela Pública más allá de las trincheras" Cesar Rendueles

Los que defendemos la Escuela Pública como la base para formar una sociedad más cohesionada, que a través de la igualdad de oportunidades garantice el éxito escolar según sus capacidades y no dependiendo de la economía familiar, debemos reflexionar sobre el contenido de este artículo de Cesar Rendueles. "En la recta final de la campaña electoral de las pasadas elecciones europeas, Podemos difundió  un vídeo  sobre su candidata, Irene Montero, en el que se hacía un retrato muy elogioso del colegio concertado en el que había estudiado y de su proyecto educativo. Por supuesto, en las redes sociales se desató una discusión encendida y poco matizada entre los detractores de Montero, que cuestionaban su compromiso con la educación pública, y sus defensores, que alegaban que el colegio concertado en cuestión era una cooperativa laica progresista y no un negocio de una orden religiosa. En mi opinión, el cruce de acusaciones partidistas estaba mirando al lugar equivocado. No hay motivo...