sábado, 24 de octubre de 2015

¿ES UNA NECESIDAD ALARGAR LA ESCOLARIZACIÓN HASTA LOS 18 AÑOS?

Estamos en un momento electoral y vamos conociendo las propuestas (u ocurrencias) de los diferentes partidos con referencia a la educación.  De nuevo aparecieron en el debate temas como la laicidad de la sociedad con el fin de separar las instituciones de los protocolos religiosos y su traslación a la educación, o lo que es lo mismo, quitar la clase de religión del curriculum escolar y apostar por una asignatura  de Educación en Valores. De entre temas como la evaluación, el papel de los Consejos Escolares, bilingüismo, tiempos y espacios escolares, dirección de los centros, autonomía escolar, ayudas y becas  ... sobresale una propuesta del PSOE, controvertida cuando menos, que es alargar la educación obligatoria hasta los 18 años.

Para valorar esta propuesta debemos partir de la realidad de los centros educativos conocedores que hay un número de alumnos que a partir de una edad están ocupando y lugar físico pero no están participando en la clase, si la apuesta se traduce en dejar a todo el alumnado hasta los 18 años escolarizados sin propuestas atrayentes que lo integren en el sistema educativo, el resultado puede ser que bajen las cifras del paro pero desde el punto de vista educativo sería un fracaso.

Considero que se debe diferenciar: "educación obligatoria" (como etapas educativas) de "escolarización obligatoria".  En la primera premisa podemos entender que el Bachillerato o la FP tengan carácter obligatorio lo que sería un grave error ya que al transformar la enseñanza post-obligatoria en obligatoria el nivel de desinterés y de conflictividad escolar aumentaría.  Con la segunda opción se podría tener vinculados a todo el alumnado a un proceso de formación hasta los 18 años.  Partimos de un 78% del alumnado que ya está dentro del sistema educativo y por tanta no habría que tomar ninguna medida al respecto.  Por el contrario hay un 22% del alumnado que abandona el sistema, y es en este colectivo donde se debe actuar con un concepto más flexible de la escolarización para formarlo según sus intereses.  Complementar formación con la inserción laboral, flexibilizar la FP, utilización de la EPA, ... u otro tipos de programas educativos que podrían satisfacer esta demanda.

Muchas dudas genera la propuesta: ¿se retrasa la inserción laboral hasta los 18 años?;  ¿se ampliarán los conciertos educativos?; ¿se transformará la enseñanza post-obligatoria, en obligatoria?; ¿cómo se va a financiar? ...

Creo que para resolver estas dudas y la propuesta no sea simplemente electoralista, se debe concretar más y por supuesto como tiene implicaciones sociales, económicas y laborales deben llevar las propuestas a  los foros de negociación que ya están constituidos para buscar el consenso necesario.  Como resumen podríamos decir que educación (etapa educativa) hasta los 18 años, no,  pero escolarización hasta los 18 años podría ser un avance social si se negocian las diferentes variables que conlleva.