Desde el curso 2010 la educación (y la sanidad) han mermado sus posibilidades con presupuestos restrictivos que han influido a dos niveles. Por un lado repercuten en los empleados públicos como trabajadores/as al rebajar nuestro poder adquisitivo rebajándonos el salario en un 5% y congelándonoslo después (perdiendo de forma acumulada un 13%) y por otro los recortes en el propio sistema educativo. En dos cursos si analizamos los recortes en los presupuestos de las CCAA observamos una disminución de 2.479 millones de euros lo que supone un 3.22% menos. Evidentemente los ajustes no son homogéneos, ya que mientras Canarias, Extramadura y Andalucía siguen aumentando sus presupuestos en Cataluña, Murcia y Navarra disminuyen considerablemente.
Observamos que comunidades como Madrid, Valencia, C la Mancha y Cataluña mantienen una línea de actuación similar en las políticas educativas que nos tememos que el Gobierno del PP quiere implantar de forma generalizada en todo el Estado. Así apreciamos que en todas ellas aumentan el horario lectivo del profesorado en dos horas; si esto se generalizase en todo el Estado supondrían 22.942 profesores menos para el próximo curso. Si ya es negativo para el empleo las repercusiones en los centros serían dañinas sobre todo para los programas dirigidos a los alumnos que tienen dificultades. Observamos también una reducción en las retribuciones en el complemento de formación y en la incapacidad temporal. en otro orden de cosas apreciamos como las ayudas a las familias se reducen así nos encontramos que los recortes se hacen patentes en las becas de comedor en Valencia, en la disminución de las ayudas familiares para la adquisició de libros de texto, transporte y comedor en Murcia y en la reducción de rutas escolares en C la Mancha.
El 30 de Marzo el Presidente del Gobierno hará públicos los PGE, y aunque en parte ha reconducido las exigencias de Merkel que pretendía para España un déficit para el 2012 del 4.4%, lo que suponía un recorte de más de 30.000 millones de euros al dejar el déficit en un 5.8% el ajuste será menor. No obstante las consecuencias en el estado de bienestar y en los empleados públicos serán palpables.
Si el acuerdo en la UE es que para el 2013 el déficit sea del 3% los presupuestos para ese año serán duros, traumáticos e insolidarios. Una contestación dura ahora con una contundente huelga general, ¿no haría replantearse al Gobierno sus política económicas?.