jueves, 18 de mayo de 2017

Diferencias en los programas de Pedro,Susana y Patxi.

Aunque en realidad hay pocas diferencias en las propuestas que los tres candidatos nos proponen tanto en la gestión de la sanidad, educación dependencia, industria o fiscalidad, como no podía ser de otra forma, las diferencias están en el modelo del partido, lo que para unos hay que transformarlo radicalmente para adaptarlo a las exigencias de la militancia en el siglo XXI, para otros las reglas y normas internas hay que mantenerlas con pequeñas modificaciones como garantía de alejarse del populismo que invade a la vida política en la actualidad.
De esta forma, mientras Pedro y Patxi proponen consultar a la militancia en temas fundamentales sin ningún tipo de matización (elección de la Secretaría General, pactos postelectorales...); Susana concreta menos y su texto deja dudas si la participación es de toda la militancia o con el control del Comité o de un grupo proporcional de militantes.  Con respecto a la celebración de las primarias Patxi propone suprimir los avales e ir a un procedimiento de doble vuelta,  Pedro defiende la celebración de las primarias en todos los ámbitos, mientras que Susana excluye de las primarias a los municipios.  También hay diferencias en el tiempo en que debe de permanecer una gestora, según Susana nueve meses y para Pedro un máximo de tres meses.
Si atendemos a las propuestas programáticas, en caso de conseguir el Gobierno de la nación, quizás el tema más controvertido y donde se separan más los candidatos es en el concepto de nación, mientras que Susana y Patxi defienden al estado federal como solución a los conflictos territoriales, para Pedro la solución es modificar la Constitución para contemplar el estado plurinacional.
Aunque ya en la ponencia base se insta a crear una Ley Estatal de Garantía de Ingresos Básicos destinada a proporcionar un Ingreso Mínimo Vital, Pedro es partidario de dar las ayudas a través de la declaración de la renta.    Susana propone otorgar créditos fiscales para jóvenes que tendrán que usar de forma obligatoria para formarse por un valor de 24.000 euros;  tanto Pedro como Patxi critican esta medida por ser una receta liberal y apuestan por fortalecer el sistema de becas como mejor forma de garantizar la igualdad de oportunidades.
Sobre el modelo de banca pública, Pedro defiende la creación de un sector de la banca pública dirigida a garantizar el crédito para inversiones a largo plazo;  Patxi sugiere aprovechar la propiedad pública de algunos bancos y la existencia del ICO para constituir una red de banca pública.    Sobre el SMI,  Patxi reivindica la creación de estatutos de trabajadores similares en toda Europa y que contemplen SMI parecidos;  Pedro propone un SMI de 1000 euros a conseguir en su totalidad en el año 2020 de esta forma se alcanzaría el 60% del salario medio como establece la carta social europea;  Susana propone el 6% de subida en los próximos tres años si la economía sigue creciendo.  Los tres candidatos proponen recuperar el índice del IPC como medida para actualizar las pensiones y también tienen previsto derogar la reforma laboral del PP.
Con el termino de emprendimiento también manifiestan diferencias, mientra que para Susana fomenta esta actividad, incluso llega a proponer establecer el " derecho del emprendimiento";  para Pedro habla de nuevas formas de trabajo y organización que se reconocen como economía colaborativa.  Sobre la fiscalidad los tres  defienden que sea progresiva y quieren recuperar el tramo del IRPF que afecta a las rentas más altas;  Pedro propone una tasa del 5% sobre los beneficios empresariales para destinarlos a la participación de los trabajadores de la empresa.


viernes, 12 de mayo de 2017

"Nueva socialdemocracia" texto que refunde o reorienta al PSOE.


Pedro Sánchez presenta un documento "somos socialistas, nueva social democracia" que evidentemente no rompe con lo que fue la ideología del PSOE pero que reorienta la estrategia y sobre todo las propuestas para adaptarlas a las necesidades de la ciudadanía y buscar soluciones a sus problemas.
El nuevo documento modifica aspectos controvertidos del documento anterior en un pretendido afán de separarse de la imagen de izquierdista y radical para buscar una centralidad dentro del espacio de la izquierda que le aleje de Podemos y satisfacer de esta forma las exigencias de la militancia, como quedó recogido en las más de 90.000 aportaciones que recibió el documento.  Con este giro pone en valor el papel del "reformismo" socialista" frente al "rupturismo" que proclama Podemos, diferenciándose de ellos no sólo en los planteamientos políticos sino en el propio modo de hacer política.  En este sentido ya no se plantea una alianza estratégica con Podemos para derrocar a Rajoy, sino que el documento plantea tejer alianzas con todos los sectores sociales.  Es verdad que no especifica que no habrá acuerdos con Podemos y que en el concepto de "sectores sociales" en lo que se entiende como sindicatos y agentes sociales no excluye a los partidos políticos como parte de los sectores sociales, pero es muy significativo el cambio y sobre todo es una apuesta electoral de futuro.
Mantiene las reformas para transformar el modelo económico actual en un modelo donde la economía esté al servicio de la sociedad apostando por cambiar o modificar las legislaciones aprobadas en tiempos del PP.  Pedro Sánchez se va a reunir con sindicalistas de UGT y de CCOO que firmaron un manifiesto con sus reivindicaciones (derogación de la reforma laboral y ley mordaza, subida del SMI, reforma fiscal...)  y que exigirán que sus reivindicaciones se incluyan en el nuevo documento.
Quizás el tema más problemático es el cambio, o matización, del concepto "plurinacionalidad".  En un nuevo giro para alejarse de Podemos ahora dice que la nación soberana es España y que puede haber otras naciones en base a la historia y cultura diferenciada de la española. El matiz es importante se pasa del término "plurinacionalidad" como suma de nacionalidades en un proyecto común, y que supondría la modificación de la Constitución, a considerar como única nación a la española dentro de las tesis del acuerdo de Granada del PSOE que apuesta por un estado federal.
Los cambios no son nimios e incluso pueden llevar a la confusión.
Dos matizaciones, con respecto a Podemos, considero que el PSOE y Podemos están condenados a entenderse, de alguna manera, si quieren echar a Rajoy de la Moncloa, aunque el afianzamiento ideológico en la socialdemocracia separándola de otras formas de hacer política no suena mal;  sin embargo, el cambio radical con el termino plurinacional creo que es una equivocación, el estado de las autonomías está agotado fue útil como consenso de la transición, pero no podemos obviar que en unas ccaa era una exigencia histórica, mientras que en otras se sumaron al proyecto sin más.  El concepto plurinacional une más que separa y cabría dentro de lo que entendemos como estado federal.
Con este documento conocemos que quiere hacer y por donde quiere llevar al PSOE Pedro Sánchez.

sábado, 6 de mayo de 2017

El PSOE, después de las primarias: hacia el abismo o hacia la recuperación.

La elevada movilización de la militancia da fe de la importancia de todo este proceso hasta llegar al día 21 de mayo, se trata de un asunto crucial para el PSOE en un momento crítico para el socialismo español y europeo.  En toda Europa la socialdemocracia está sometida a una profunda crisis de identidad, no sólo han perdido la confianza de su electorado, sino, en algunos casos son irrelevantes en sus países.
Todas las propuestas surgidas del socialismo europeo dejan muchas dudas en lo que entendemos como cultura socialista tradicional, y, así Corbyn en Inglaterra dio un giro a la izquierda ocupando el espacio a los "antisistemas", pero no por ello parece que aumenten las expectativas electorales del laboralismo inglés; su giro a favor del Brexit descolocó desfavorablemente al socialismo europeo.  Francia optó por todo lo contrario desde el punto de vista ideológico y el resultado fue nefasto de igual modo.  Las políticas socioliberales de Hollande y Vals (también de Macron) colocaron al PSF con un 6% del electorado, al borde de la desaparición. Si nos fijamos en Holanda, Italia, ... más de lo mismo.
En las elecciones francesas los antisistemas se quitaron la careta, Mélenchon para justificar su abstención establece una simetría entre Marine le Pen, encarnación de la ultraderecha, y Macron candidato europeista pero con una visión liberal de la economía, el no posicionarse deja sin orientación a sus votantes y aunque el PSF sufrió una gran derrota electoral, pone en valor (y en utilidad) ese 6% remarcando su compromiso con Europa y con la democracia.
La victoria de cualquiera de los candidatos puede significar un desastre para el PSOE, ambos equipos funcionan como dos partidos diferentes, y en el fragor de la batalla todos piensan en ganar y nadie en el día 22.  En esta situación los dirigentes históricos del partido, que en otras ocasiones mediaron en los conflictos, ahora están desautorizados al formar parte de la candidatura de Susana y por tanto deslegitimados para buscar el acuerdo entre ambos candidatos.
La batalla está en los más álgido.  Por un lado Pedro Sanchez no puede olvidar la actitud prepotente de Susana desde el mismo día que acabó el Congreso Federal, actitud que se cristalizó en el Comité de octubre; a pesar de tantas explicaciones dadas por unos y por otros, lo cierto es que a Pedro no se le dejó liderar al partido, ni tampoco buscar las alianzas necesarias para formar gobierno  como así hicieron en las autonomías.  Su dimisión, después de que le abandonasen parte de la ejecutiva, una actuación al menos rara y desleal, supuso romper con ese susurreo continuo de que Susana lo había puesto como un secretario puente hasta que llegase ella, con su dimisión parecía que quedaba amortizado para optar de nuevo a la secretaría del partido.   Esta idea es la que prevalece en parte de la militancia,  por eso en muchas autonomías el rechazo a esa forma de actuar lo recogió Pedro.  El consenso es difícil por parte de Pedro con esta historia reciente, además, quienes le apoyan no lo permitirían, quieren romper con el modelo de partido que representa Susana y castigar a los que consistieron la abstención para que gobierne Rajoy.
Por su parte Susana recoge el malestar de los secretarios autonómicos, muy disgustados con Pedro por no contar con cada uno de ellos en la toma de decisiones, además, le animaron a presentarse cuando está muy incierto el resultado y con consecuencias claras para la estabilidad de Andalucía. Suponiendo que gane Pedro la batalla la trasladarán al Congreso Federal con el fin de que salga debilitado, y de esta forma, mantener sus posiciones y autonomía  y poder controlar al secretario general.  Tampoco en las filas de Susana veo mucho entusiasmo por el consenso.
Difícil situación para el PSOE.  Las referencias de los países europeos no ayudan,  prácticamente con dos partidos en uno,  los históricos no pueden construir puentes,  Pedro y Susana representan cada uno al 50% de la militancia ...  Y sin embargo, si hay voluntad para ello, hay espacio para el acuerdo y el consenso.  El partido está muy vivo, la militancia es activa,  el Congreso puede emplearse para construir un proyecto que una a la militancia y los equipos se construyan en base a la integración, el partido sigue siendo en la actualidad la referencia de la izquierda, y viendo como está el PSOE no me parece tan grave que esté en el entorno del 22% del voto... y además en Europa está la referencia del partido socialista portugués  que fue capaz de constituir un gobierno desde la izquierda que está siendo todo un ejemplo de como se sale de la crisis de una forma más solidaria.