lunes, 27 de marzo de 2017

El PSOE, frente a sus dudas.

En el siglo XVI Maquiavelo afirmaba que la política se rige por sus propias leyes y normas, es una lucha continua por alcanzar el poder y otra lucha continua por mantenerlo.  La política no conoce de amistades, son afines y partidarios que se unen para conseguir el objetivo, por eso los amigos de hoy son los adversarios de mañana.  Viendo al PSOE de los últimos meses parece la plasmación de las teorías de Maquiavelo:  Susana contra Pedro (socialismo 100% frente al socialismo del siglo XXI). En el congreso pasado Pedro fue secretario general con el apoyo explícito de Susana, amigos de antes adversarios de ahora y en medio de ese camino muchas dudas se plantean:  ¿es una lucha de personas o de proyectos y modelos?,  ¿está en juego la alianza de la izquierda para echar a Rajoy?,  ¿en el comité de octubre hubo una rebelión de los responsables del partido o más bien una conspiración para echar al secretario general?,  ¿con quién tiene mejores expectativas electorales el partido? ...
La confrontación ha comenzado y cada uno ha enseñado sus armas.  Pedro recoge el malestar de muchos militantes por lo que pasó en el comité de octubre y por impedirle formar gobierno con la izquierda y los nacionalistas,  recoge el voto de los desencantados con el aparato, y por lo que se ve, hay muchos ya que todos los actos que convoca están llenos.  Susana, apela a la historia más reciente del socialismo y se deja arropar por todos los secretarios generales y presidentes que tuvo el partido.  Dicho de otra forma: el aparato del partido en un movimiento claro por llegar emocionalmente a la militancia.  Por otro lado este movimiento puede perjudicar sus intereses y puede entenderse como que lo viejo sigue presente y se niega a dar un paso atrás.  Este hecho para bien o para mal influirá sobre todo en los indecisos y se desconoce su porcentaje.
Me sorprende que personas que estuvieron en el proyecto de Pedro, y muy cercanas a él, estaban sentados al lado de Susana (Angel Gabiliondo, Carme Chacón ...) y otros se refugieron en la candidatura de Patxi López, cobijo de los que no se quieren comprometer o que buscan en el futuro un acomodo, ya que nadie duda que si Patxi llega al congreso se integrará con el que gane, o pactará antes con la candidatura de Susana.  Da la sensación que el aparato al unísono abandonó a Pedro y sin embargo el apoyo de gran parte de la militancia ahí está, recuerdo que Almunia era el protegido del aparato y ganó Borrell y que Bono también era protegido de la comisión ejecutiva del momento y ganó Zapatero, en el PSOE parece que quién sale señalado sale en desventaja.
Cómo actuará el PSOE si gana uno u otro?.   Veremos ahora en la campaña muchas propuestas similares entre los tres candidatos, como no podría ser de otra forma, los tres apelarán a la unidad del partido después del congreso, pero,  ¿se integrarán los tres en la misma ejecutiva?,  ¿los tres le darán valor a la militancia, pero quién consultará a los militantes en los temas importantes cómo la elección de la secretaría general y la confluencia con otros partidos para formar gobiernos?,  ¿los tres dirán que su objetivo es ganar las elecciones, pero con qué partidos se unirán para formar gobiernos?,  ¿los tres dirán que revitalizarán la vida interna del partido, pero ¿quién propondrá modificar los estatutos para que los responsables de las agrupaciones den gestión y promuevan debates? ...
Susana se presenta como "lo seguro" le avala su gestión en Andalucía (para bien o para mal), la apoyada por los responsables del partido y por el miedoso capital.  Pedro ha ido construyendo su relato político, su proyecto de izquierdas, en el día a día, no le gusta al capital porque supone una alianza con Podemos.   Lo nuevo pero incierto contra lo seguro pero con lastres.  Veremos.

domingo, 12 de marzo de 2017

Pacto educativo habrá, pero ¿qué tipo de Pacto?.

Estoy seguro, pacto educativo habrá.     Después de constituirse una subcomisión en la Comisión de Educación de la Cortes formada por PP, PSOE y C´s, saldrá algún tipo de documento, más o menos consensuado, que puedan presentar a la sociedad como los grandes logros en que se basará una nueva legislación educativa o bien la modificación de los artículos más conflictivos de la LOMCE, que por otro lado ya están mitigados o paralizados.   Visualizaremos también la fuerte oposición de Podemos que no entrará en un acuerdo y se proclamará como el gran defensor de la Escuela Pública.  Ya hemos visto esa película con distintos actores.
Pero, ¿qué tipo de pacto presentarán?.      En la pasada legislatura todos los partidos, exceptuando el PP y Podemos (no formaba parte del Parlamento) consiguieron redactar un documento conjunto por el que se comprometían a derogar la LOMCE y marcaron unos objetivos generales a desarrollar en la futura ley.  El documento puede quedar en eso, en redactar los objetivos generales similares a los del documento de consenso, pero sin desarrollar, sin plasmarlo en la legislación, salvo excepciones.    Si es así, no se resolverán los problemas reales que tiene la educación en este país,  será un documento político más, dedicado a huir del fracaso, escrito a la defensiva, sin ambición, un documento pobre...
Para que el documento elaborado por la subcomisión sea un texto comprometido y con vocación de resolver los problemas, tendrá que afrontar los grandes retos que tiene la educación:     la relación entre la red pública y concertada;  la educación en valores;  la relación del Estado con las Autonomías; y la financiación de la educación, a los partidos no les queda otra solución que comprometerse a recuperar el punto perdido en los presupuestos con los gobiernos del PP y avanzar hasta conseguir el 7% del PIB.  
La relación entre las dos redes educativas, desde que la LODE implantó los conciertos, es un tema complicado porque se entremezclan cuestiones económicas e ideológicas.  Los conciertos se entienden como un contrato entre los centros privados que atienden necesidades de escolarización y el propio Estado.    Contrato que en muchos casos se incumple y el Estado, hace dejación de sus responsabilidades, por eso hay esa sensación de que algunos centros concertados reciben dinero público y por otro lado incumplen parte de las obligaciones a que se someten al aceptar los conciertos (seleccionan al alumnado,  su enseñanza no es gratuita, o ambos aspectos).
El artículo 27 de la Constitución, proclama "garantizar el derecho a la educación, mediante la programación general de la enseñanza".  No vale argumentar con una interesada "libertad de elección" de centro, que no aparece en el texto constitucional para forzar la apertura de unidades en un centro privado y ligarla a la inexistente legalidad de los conciertos.
El artículo 48.3 de la LODE, proclama que "tendrán preferencia para acogerse al régimen de conciertos aquellos centros que satisfagan necesidades de escolarización, atiendan a poblaciones en condiciones económicas desfavorables o que, cumpliendo los requisitos anteriores, realizan experiencias de interés pedagógico en beneficio del sistema educativo.
El artículo 27 de la Constitución, fue quizás el artículo más forzado en la negociación del texto constitucional.  Fue una mezcla de conceptos que reconocen la libertad de la enseñanza, pero sin ninguna referencia explícita a la libertad para elegir centro educativo.  Dada la falta de claridad en el artículo, se fueron sucediendo diversas sentencias aclaratorias del Tribunal Supremo, que hay que acatar pero que no se entienden en relación con el propio artículo 27.
Si el concierto es un contrato, es necesario a través del texto del pacto revisar los términos de dicho contrato, con el fin de que el centro que se acoge voluntariamente al concierto, junto a los derechos que obtiene, esté sujeto al control de las obligaciones a que conlleva.
La educación en valores es otro tema que sigue sin consenso desde la transición, la alternancia en el Gobierno conlleva  el papel relevante o no de la nota de la religión.  Educar en valores es una obligación del claustro y así se debe de recoger en la programación de los centros,  sin embargo, parece necesario dedicar un tiempo específico para reflexionar y  fomentar en el alumnado valores solidarios e integradores, conocer las instituciones democráticas y el valor de las Constituciones en el funcionamiento democrático de la sociedad.  No cabe ya que la nota de la  enseñanza de la religión tenga  consideración académica.  La religión es una opción personal y por tanto su enseñanza debe quedar en ese ámbito, la escuela complementará con el conocimiento de las diversas religiones la formación humanística del alumnado.
La relación entre el Estado y las Autonomías es otro elemento de conflicto permanente al emplearse la educación como un instrumento político para desgastar al contrario.  La lucha por quién es el competente para desarrollar la gestión educativa en diferentes temas dio lugar a numerosos recursos judiciales que frenan iniciativas educativas y generan desconfianzas entre administraciones.  Parece necesario revisar los protocolos de gestión, revisar las legislaciones básicas para clarificar lo que corresponde a cada administración ... y sobre todo fomentar la lealtad institucional entre administraciones.
En lo que se refiere al propio sistema educativo desde el punto de vista pedagógico y organizativo, seguro que volverán a la agenda educativa temas como las revalidas y los itinerarios con el pretexto de mejorar los resultados académicos y fomentar la cultura del esfuerzo. De nuevo en este tema volverá a dividirse la comunidad educativa y, también,  los expertos y ya que estamos hablando de pacto, ¿por qué no trabajamos para conseguir un pacto entre calidad y equidad;   entre igualdad de oportunidades y esfuerzo;  y entre considerar a la evaluación como obstáculo o evaluar para mejorar?.
Esos son los retos, a mi entender, para que el pacto, además de político, sea educativo y social.

lunes, 6 de marzo de 2017

Huelga en Educación; ¿por qué?

La comunidad educativa convoca huelga en el sector para el día 9 de Marzo a través de la Plataforma en defensa de la Escuela Pública.
En un momento donde el consenso parece que es un valor al que todos se arriman, el Ministerio deja claro su posicionamiento, sin ser consciente de la minoría parlamentaria, y recurre al Constitucional toda iniciativa del resto de partidos para frenar la implantación de la LOMCE.  Mala carta de presentación presenta el Gobierno para consensuar una nueva ley.
Se convoca la huelga en un momento de impás, de calma en los centros educativos, de relajación ... seguramente  como consecuencia de rebajar el tono reivindicativo después de varios meses de crispación y tensión política a la que nos sometieron los partidos con los dos procesos electorales de los meses pasados.  Y, después de un mes de Febrero, de  reorganización interna de los partidos: el PP, más de lo mismo, Rajoy omnipresente:  Podemos, cada vez más Pablista y con Errejón en la cuneta;  y C´s que sigue en la misma línea, buscando su espacio;  queda el PSOE por clarificarse, en Junio sabremos si tiende hacia la izquierda buscando confluencias con Podemos, o mantiene la misma línea de la Gestora.
Otro elemento amortiguador de reivindicaciones lo genera la incierta negociación de un posible Pacto educativo que ha iniciado su andadura en el Parlamento con la creación de una "Subcomisión de educación".  Durante seis meses trabajará para presentar un documento de consenso, pasarán por esa Subcomisión 83 expertos y representantes de la comunidad educativa.  Por lo que vamos conociendo de las intervenciones, son reforzamientos de los postulados de las organizaciones que representan, lo que evidencia la división de la comunidad educativa a la hora de consensuar una nueva ley.  Otro problema es que la Subcomisión la forman tres partidos (PP,PSOE y C´s), quedando al margen Podemos lo que presagia que se va a descolgar del consenso, o dicho de otra forma, plantearán exclusivamente un Pacto por la Educación de la Red Pública, excluyendo a la Red Concertada.
A pesar de esta situación de calma y espera, considero que la huelga está bien planteada y es oportuna.  Seguimos igual.  Padecemos las consecuencias de la crisis y de las políticas del Gobierno del PP; siguen vigentes los recortes y las OEP están pendientes de la aprobación de los Presupuestos.
Es conveniente recordar que el el año 2008 los presupuestos educativos suponían un 5,1% del PIB y que en la actualidad suponen,el 4,1%  (la educación perdió 9000 millones de euros, y en los próximos presupuestos está previsto un recorte de 1000 millones de euros más como consecuencia del equilibrio presupuestario).  Este hecho supone que haya 35.000 profesores menos, a pesar de estar escolarizados 300.000 alumnas más, se ha pasado de un 12% de interinidad a un 28%, desaparecieron las ayudas de los libros, mermaron las ayudas a los comedores, aumentaron las tasas universitarias y disminuyeron las cuantías de las becas (según el SE 100.000 alumnos dejaron los estudios por razones económicas), los centros carecen de proyectos de ayuda al alumnado ...
Ante este panorama, la convocatoria de una jornada de huelga, está más que justificada, es una rearfimación del movimiento sindical ante un Gobierno que lo ningunea; es una llamada de atención a los partidos para que antes de consensuar una ley, recuperen lo que la educación perdió con los Gobiernos de Rajoy.