viernes, 21 de octubre de 2016

Envejecimiento del Profesorado



Desde el inicio de la crisis económica en el año 2008, y sobre todo, como consecuencia del R/D-Ley 14/2012 que impuso el gobierno con el fin de limitar el gasto en las administraciones públicas, la educación española ha sufrido, de forma continuada, un descenso en los presupuestos dedicados a la educación, pasando del 5,1% en el año 2008 al 4,2% actual, concretándose no sólo en el empeoramiento de las condiciones laborales del profesorado o en la merma de las retribuciones, sino en un paulatino envejecimiento de los docentes al limitar la legislación en un 10% la tasa de reposición para el ingreso a la función pública docente.
En el informe publicado por Eurodyce (2015) “la profesión docente en Europa”, se señala que el envejecimiento de la profesión docente es uno delos problemas a los que han de hacer frente los gobiernos europeos. Si bien, en la UE en su conjunto, un 33% de los docentes tiene menos de 40 años, en España sólo el 5,18% tiene menos de 30 años y el 35% tiene más de 50 años. Actualmente mas de 20.000 docentes tienen más de 60 años, si se sigue con esta tendencia en los próximos cinco años llegarán a 70.000 el número. Urge una reflexión y una evaluación de la situación para poder reorganizar las prioridades  de las directrices en política educativa y fijar como una de ellas “ el hacer de la docencia una profesión atractiva y con unas retribuciones dignas para atraer a la profesión docente a los buenos expedientes.
ante este panorama, cabe:
Considerar a la Formación del profesorado como clave en la profesión. La docencia exige un reciclaje continuo, se han incorporado nuevas demandas al perfil docente, como idiomas, TICs, convivencia escolar, diversidad del alumnado, problemas de aprendizaje, coordinación con las familias … que exigen docentes altamente cualificados y motivados.

La práctica docente conlleva un desgaste reconocido por los expertos. La gran diversidad del alumnado, el aumento de comportamientos disruptivos, la escasa valoración social del docente, la delegación de responsabilidades educativas tradicionalmente propias de la familia … todo esto agravado con la sucesión de recortes sufridos desde el año 2008, han generado un mayor número de alumnos por clase, disminución del número de profesores por centro, que hacen de la escuela un entorno cada vez más complejo y adverso para los docentes pudiendo generar ( como lo demuestran estudios, basados en encuestas, en el campo de la salud laboral ) insatisfacción laboral, aumento del estrés y de las enfermedades profesionales. La recuperación de los presupuestos educativos, incidirá positivamente en la calidad de la educación y, por supuesto, en la motivación del profesorado.

Arbitrar otras funciones docentes para el profesorado de mayor edad.
Las especiales condiciones en que trabaja actualmente el profesorado requieren de unas buenas condiciones psicofísicas. Sería conveniente que a determinada edad (55 años) se redujese el horario lectivo del profesorado para pasar a desempeñar otras funciones en el centro, como: apoyo a las bibliotecas, tutorización del profesorado más joven, coordinación con la universidad, apoyar a otros profesores, … funciones donde el desgaste físico y psíquico es menor y donde el mayor grado de experiencia es un valor añadido.
El mantener jubilaciones anticipadas voluntarias en la enseñanza por parte de los gobiernos favorece la incorporación de un profesorado más joven, adaptado a los nuevos retos, además de fomentar la creación del empleo en el sector.