miércoles, 21 de enero de 2015

EL GOBIERNO DEL PP SIGUE IMPONIENDO A TRAVÉS DE R/D SU IDEOLOGÍA EN EDUCACIÓN.

A pesar de que estamos en un año electoral y lo prudente sería paralizar los desarrollos de la LOMCE hasta que se clarifique de nuevo el panorama político, al Ministerio de Educación sigue imponiendo su ideología a través de R/D como si fuese el primer año de legislatura.  Incluso una Comisión de Expertos elegidos por el propio Ministerio contradicen muchas de las afirmaciones que emanen del Gobierno.   Afirman que la disminución del profesorado por centros, el aumento de las ratios y la disminución de proyectos de compensatoria y de refuerzo merma la igualdad de oportunidades del alumnado.  Le recuerdan al Ministerio que el abandono escolar (e incluso el fracaso) tiene más relación con el ambiente socio-económico donde se desarrolla el alumnado que en el propio sistema educativo y que la inclusividad queda en entredicho con la implantación de las Revalidas.

Otro concepto controvertido es la evaluación sobre todo en la etapa obligatoria.  Durante este curso se implantará en 3º de Primaria.  En el curso 2016/17 el proceso de evaluación se implantará definitivamente, incluyendo a 4º de la ESO y a 2º de Bachillerato.  Considero que el poner más pruebas es un "concepto de calidad educativo" equivocado y que no conlleva el mejorar los resultados académicos e incluso puede provocar graves problemas en los procesos de aprendizaje del alumnado.
El objetivo de la evaluación (siempre de diagnóstico) es detectar las necesidades del alumno y al mismo tiempo que el centro y el profesorado detecten lo que se hace mal para poder corregirlo. Comparativamente hay pocos países en los que haya que pasar una prueba externa para aprobar la Secundaria Obligatoria.
Nos dice la LOMCE que las pruebas en Primaria son de diagnostico, sin embargo en el artículo 20.3 de la ley se establece "que de resultar favorable la evaluación el equipo docente deberá adoptar las medidas más adecuadas", lo que nos genera muchas dudas del carácter de diagnósticode la evaluación. 

El Ministerio presenta un borrador de un nuevo R/D de especialidades que tuvo que retirar para no confrontar con parte de las CCAA y la Comunidad Educativa.  Posteriormente nos presenta otro borrador que modifica el del 2008 y que en algunos aspectos es incomprensible como en el caso de que el profesorado de latín no pueda impartir griego y el de griego pueda impartir latín. Pero lo más grave radica en la prerrogativa que le dan al Director para adjudicar una plaza a un determinado profesor, cuando varios profesores tengan competencia para impartir una asignatura.  Filosofía LOMCE total:  potenciación del Director por encima de otras consideraciones más objetivas y más justas.  Desde el punto de vista sindical nos preocupa la repercusión que pueda tener este R/D en las condiciones laborales del profesorado e incluso en la pérdida de horas o de puestos de trabajo.

Otro R/D que presentaron es el referente al currículo de Secundaria y Bachillerato.  Es un currículo que se presenta por materias aisladas al margen del concepto de etapa o curso, lo que implicará una falta de coordinación y conexión entre las materias.  Al no estar secuenciado por cursos ni con un horario de mínimos cada Comunidad Autónoma puede fijar las materias que considere oportunas y con un horario también diferente, produciéndose una deshomogeinización entre las propias Comunidades Autónomas.  El Informe del Consejo Escolar del Estado le plantea al propio Ministerio que los criterios de evaluación y los estándares de aprendizaje no están formulados, además los estándares continúan marcando extremos de dirigismos y concreción y ello a pesar de que se afirme que el currículo se basa en la autonomía de los centros y de las comunidades.  Nos llama la atención que los criterios de evaluación y los estándares de aprendizaje no se relacionan con la adquisición de competencias, por lo que se puede deducir que se va a producir "más de lo mismo", es decir que la evaluación se va a basar en procedimientos memorísticos al margen de la adquisición de competencias.