viernes, 24 de enero de 2014

EL ESPÍRITU DE LA CONSTITUCIÓN ESTA AGOTADO

En  este contexto socioeconomico, y con organismos internacionales como la propia OIT, contradiciendo las previsiones económicas del Gobierno, y que afirman que en este año 2014 volverá a ser un año de destrucción de empleo.  La sociedad española da muestras de cansancio y necesitamos un rearme ilusionante que afecte desde política a las propias instituciones ; y que, además, sea capaz de fijar los objetivos del futuro y  generar una nueva cultura a la hora de gestionar la cosa pública y de profundizar en la democracia.
Algunas decisiones judiciales desconciertan socialmente.  Las luchas personalistas en el seno de las estructuras judiciales nos dejan perplejos y no podemos entender como jueces son separados de la judicatura, o bien sentados en el banquillo ante otros jueces, mientras el hecho delictivo sigue impune.  La Monarquía cada vez es menos valorada por los españoles;  los partidos y sindicatos que tienen (que tenemos) que buscar una renovación permanente.  En este sentido iniciativas como las de organizar "primarias" suponen un respaldo importante para aumentar la credibilidad y la legitimidad de los candidatos.  Temas como la "limitación de mandatos" y la publicación del "estado de cuentas" de las organizaciones, ayudarían en la línea de la renovación y de la transparencia.
La propia configuración del Estado aún está por definir, y me temo, que con la actitud del Gobierno del PP, opuestos a la negociación y con una exclusiva estrategia del "no" y de la "imposición", aumentarán los problemas del Gobierno con los Gobiernos Autonómicos.  La influencia de la Iglesia en las decisiones gubernamentales sigue existiendo en nuestro país, y para que la democracia sea de calidad el Gobierno tiene que ser independiente de la Iglesia;  en este sentido estamos más cerca del Norte de Africa que del Sur de Europa.
 Los temas de corrupción que afectan tanto a los partidos, sindicatos o a la propia Administración, responden a una cultura que debemos erradicar entre todos; separando inmediatamente de las organizaciones a los responsables y esperar a las decisiones judiciales para extender las exigencias de responsabilidades.  En este sentido, y a la hora de exigir responsabilidades, las organizaciones no deben basarse en los juicios paralelos que ciertos medios de comunicación realizan, más interesados en que desaparezcan algunas organizaciones de la sociedad y mermar la participación y defensa de la ciudadanía, que en buscar la verdad.
Al amparo de los movimientos ciudadanos que surgieron como rechazo a las medidas que el Gobierno ha ido tomando por exigencia de Europa, surgen  una serie de movimientos políticos con aspiración a presentarse a las elecciones políticas.  Nada que decir desde el punto de vista democrático, pero unas dudas me surgen, ¿se contrarrestarán unos a otros?, ¿dividirán el voto de la izquierda?,  ¿los partidos clásicos, analizarán las causas de por qué han surgido estos movimientos políticos?. ¿Somos conscientes que para rechazar la política económica del Gobierno debemos "sumar" respetando a cada organización su propia idiosincrasia y su propia identidad?.
Con todos estos problemas, parece que hay motivos suficientes para dar un nuevo impulso político y social, y para ello es imprescindible la modificación  de la Constitución, y de esta forma ir resolviendo los problemas del siglo XXI.  El espíritu de la Constitución de 1978 está agotado.

viernes, 17 de enero de 2014

A MAYOR OPTIMISMO DE GOBIERNO, PEOR CONDICIONES DE VIDA PARA LOS CIUDADANOS.

Parece que después de la visita de Rajoy a la Casa Blanca y el repunte en las exportaciones, se ha generado un cierto optimismo en sectores cercanos al Gobierno, que no se reflejan en las encuestas y que los ciudadan@s mantienen su incredulidad.
La realidad es que se está empeorando las condiciones de vida a límites insospechados hace unos años.  Se sigue destruyendo empleo y el paro en la juventud (en el tramo 18-25 años) es del 54% con el peligro de convertirse en una generación pérdida.  Curiosamente este tramo de edad es el más solicitado por los países europeos por su alta cualificación profesional, lo que dice mucho de nuestro sistema educativo a pesar de las críticas interesadas que padece.   La reforma de las pensiones al margen del consenso que había generado el "pacto de Toledo" y que supone, a través de un nuevo cálculo, la afectación no sólo de los pensionistas  presentes sino de los futuros que verán mermado su poder adquisitivo.  El intento de privatización de los servicios sanitarios y la nueva ley educativa suponen una ruptura con los postulados de consenso que aún perduraban desde la transición.
Según la Oficina Estadística de Europa, España se encuentra por debajo de la media de renta de los 28 países europeos.  Un dato preocupante lo demuestra: el 28 % de la población se encuentra en riesgo de pobreza, en el año 2007 era un 23 %.  Y otro dato ahonda en esta tesis, según Eurostat (evolución del índice de costes salariales), los salarios están aumentando en Europa en un 1,6 % mientras que en nuestro país caen en un 0,7 %, esto se traduce en una contención del gasto familiar y por tanto de un relevante frenazo de la demanda interna.
La negociación colectiva, que había sido en los años anteriores un buen instrumento de redistribución de la renta, en estos momentos está siendo devaluada y atacada, en espera por parte empresarial que los convenios dejen de ser vigentes para que sea el Estatuto de los Trabajadores el que imponga las reglas, o bien llegar a las relaciones bilaterales con los trabajador@s y romper el marco de negociación colectiva.  El 57 % de los trabajador@s está sin el amparo de un convenio colectivo.
El repunte de las exportaciones se produce como consecuencia de una mayor reducción de las importaciones.  Además nuestras exportaciones se basan en los servicios, en concreto en el sector turístico, y por tanto son empresas dónde el "valor añadido" no tiene peso significativo.  El tan reivindicado cambio del modelo productivo en base a un potente IDI, la necesidad de diseñar un plan de industrialización y el diseño de un modelo energético eficaz y sostenible, no se reflejan en los Presupuestos Generales del Estado para el 2014, como tampoco se reflejan medidas para reactivar la economía que no estén basadas en la devaluación salarial, en la precariedad laboral y en la falta de inversiones.  Quieren hacer a las empresas españolas competitivas utilizando las mismas estrategias que utilizan las empresas asiáticas y del magreb: abaratar el producto a costa de los trabajador@s.
De la crisis saldremos, ¿pero cómo?