lunes, 5 de marzo de 2012

¿Hay motivos en Educación para secundar una Huelga General?

Parece inevitable que ante una Reforma Laboral que abarata los despidos y deja a los trabajadores/as a merced de los empresarios en lo que respecta a la flexibilización y organización laboral, la respuesta sindical ha de ser contundente para poder paliar sus efectos en el trámite parlamentario. Sin embargo soy consciente de la dificultad de sacar una huelga general.  Las encuestas que van publicando los medios de comunicación ("Periódico" 5 de marzo) reflejan un rechazo de la reforma laboral pero no apuestan los ciudadanos/as de forma mayoritaria por la huelga. Si el rechazo de la Reforma es mayoritario, podemos deducir que muchos trabajadores/as no secundan la huelga por miedo a perder el puesto de trabajo o bien por la merma de sus retribuciones.  De ahí la importancia de trasladar el apoyo mayoritario que el movimiento sindical ha tenido en las manifestaciones del pasado día 19 de Febrero a un seguimiento masivo de la huelga para frenar las intenciones de la derecha.

Desde el curso 2010 la educación (y la sanidad) han mermado sus posibilidades con presupuestos restrictivos que han influido a dos niveles.  Por un lado repercuten en los empleados públicos como trabajadores/as al rebajar nuestro poder adquisitivo rebajándonos el salario en un 5% y congelándonoslo después (perdiendo de forma acumulada un 13%) y por otro los recortes en el propio sistema educativo.  En dos cursos si analizamos los recortes en los presupuestos de las CCAA observamos una disminución de 2.479 millones de euros lo que supone un 3.22% menos.  Evidentemente los ajustes no son homogéneos, ya que mientras Canarias, Extramadura y Andalucía siguen aumentando sus presupuestos en Cataluña, Murcia y Navarra disminuyen considerablemente.
Observamos que comunidades como Madrid, Valencia, C la Mancha y Cataluña mantienen una línea de actuación similar en las políticas educativas que nos tememos que el Gobierno del PP quiere implantar de forma generalizada en todo el Estado.  Así apreciamos que en todas ellas aumentan el horario lectivo del profesorado en dos horas; si esto se generalizase en todo el Estado supondrían 22.942 profesores menos para el próximo curso.  Si ya es negativo para el empleo las repercusiones en los centros serían dañinas sobre todo para los programas dirigidos a los alumnos que tienen dificultades.  Observamos también una reducción en las retribuciones en el complemento de formación y en la incapacidad temporal. en otro orden de cosas apreciamos como las ayudas a las familias se reducen así nos encontramos que los recortes se hacen patentes en las becas de comedor en Valencia, en la disminución de las ayudas familiares para la adquisició de libros de texto, transporte y comedor en Murcia  y en la reducción de rutas escolares en C la Mancha.
El 30 de Marzo el Presidente del Gobierno hará públicos los PGE, y aunque en parte ha reconducido las exigencias de Merkel que pretendía para España un déficit para el 2012 del 4.4%, lo que suponía un recorte de más de 30.000 millones de euros al dejar el déficit en un 5.8% el ajuste será menor.  No obstante las consecuencias en el estado de bienestar y en los empleados públicos serán palpables.
Si el acuerdo en la UE es que para el 2013 el déficit sea del 3% los presupuestos para ese año serán duros, traumáticos e insolidarios.  Una contestación dura ahora con una contundente huelga general, ¿no haría replantearse al Gobierno sus política económicas?.