jueves, 27 de octubre de 2011

Europa ante la crisis.

Me sorprendió un dato que conocí en referencia a la c umbre de Europa el día 26 de Octubre, hacía referencia al descenso de los ingresos por parte de los Estados entre los años 2007 y 2009.    España en este tiempo perdió 7 puntos cuando la media europea está en una pérdida de 1.5 puntos.   La crisis económica en nuestro país se centró en el sector inmobiliario y en estos momentos en la falta de liquidez de muchas de las pequeñas y medianas empresas que no obtienen el crédito necesario para seguir produciendo.   Los casi cinco millones de desempleados pertenecían a empresas que no les puede mantener los puestos de trabajo pero también no pagan al Estado vía impuestos.  Sólo con estos datos parece justificado qué donde se debe influir es no sólo ajustando el gasto de las diferentes administraciones en base a una buena y austera gestión, si no sobre todo en como aumentamos los in gresos.  Y para ello parece necesario e imprescindible acometer una reforma de la fiscalidad de forma progresiva y proporcional.   En situaciones de crisis y ante la afirmación de que la educación y la sanidad pública son muy caras, es cuando la derecha encuentra el ambiente social necesario para adelgazar los espacios públicas y darle cabida a los espacios privados.  Mantengo que aumentar los presupuestos en educación es la mejor inversión social que un Gobierno puede hacer y que los retos que tenemos por delante no cabe una disminución de los presupuestos educativos.   En el año 2020 se necesitarán 3 millones más de titulados en FP para entrar en el mundo laboral, o dicho de otro modo el 50% de los puestos de trabajo necesitarán titulaciones medias.   En sanidad la seguridad social nos cuesta al año 1400 euros a cada español,  no me parece excesivo si lo comparo con el resto de Europa y veo la calidad que tiene nuestro sistema sanitario.

domingo, 16 de octubre de 2011

Sindicalismo y 15 M

Los movimientos sociales, sindicales y el 15 M estamos obligados a entendernos porque perseguimos los mismos objetivos.   Quizás los métodos y estrategias son diferentes pero ambos reivindicamos un mayor protagonismos de los políticos frente a los mercados, y estos a su vez deben actuar mas cercanos a los ciudadanos/as y elegidos en listas abiertas (así tampoco abría esa lucha esteril por el puesto en las listas); buscamos unas relaciones laborales más justas y una estabilidad en el empleo.
El día 15 de octubre yo fui a la manifestación convocada por el 15 M.   Considero que toda movilización social pacífica orientada a elevar la voz para que paguen la crisis los causantes de ella, es una obligación de los ciudadanos/as.
Los sindicalistas de este país creo que tenemos que estar ahí.   Pero también los activistas del 15 M han de ser consciente que el sindicalismo es la representación democrática de los trabajadores/as de las empresas y que estamos legitimados porque la representación la obtenemos participando en las elecciones sindicales.  Y sería bueno que para sumar las reivindicaciones de los trabajadores/as junto a quienes los representan estuvieran en estas movilizaciones.