domingo, 15 de noviembre de 2009

Un modelo de centro, no un modelo de empresa

Los días 12, 13 y 14  he participado en las jornadas que la Fundación "Educación y Ciudadanía" organizó en Sevilla sobre el "modelo de centro": las funciones del equipo directivo, el papel del director, la participación de la comunidad educativa y la propia estructura de los centros son temas que a nuestra Federación siempre le han interesado.   Además, hemos llegado a un acuerdo con la FETE de Andalucía que ha sido el de constituir una fundación de características similares a la ya existente en nuestra federación estatal.
Siempre he creído que la acción sindical que desarrollamos debe complementarse con foros de análisis y estudios donde se profundice en los problemas de la educación. 
La aprobación de leyes autonómicas (Cataluña, Cantabria y Andalucía), ha introducido en nuestro país fundamentos neoliberales en educación, sobre todo en Cataluña , trasladando, de este modo fórmulas de nuestros vecinos que no se aplicaban en España. La idea de externalizar servicios educativos,  considerar al director como un responsable de  empresa o primar exclusivamente los resultados académicos de los alumnos  sin tener en cuenta el entorno familiar o social;  son variables que cada vez van teniendo más peso en los responsables políticos de algunas CCAA.
En este sentido, la Ley Catalana da un paso más, otorgando al director potestad para proponer puestos para los cuales es necesario cumplir algunos requisitos adicionales de titulación o capacitación profesional;  rompiendo de esta forma, el actual sistema de movilidad y selección del profesorado.
La institución escolar necesita adaptarse a las nuevas demandas sociales pero no puede convertirse en el  organismo responsable de resolver todos los problemas que tenga la sociedad.
Un buen centro intentará conseguir un liderazgo pedagógico distribuido entre todo el equipo, objetivos claros y compartidos por todos, altas expectativas de éxito escolar así como generar un buen clima de convivencia escolar y realizar un seguimiento y evaluación del proceso de aprendizaje.
También debemos reflexionar sobre las demandas de las familias:  los centros garantizarán la escolarización desde  Educación Infantil hasta la Postobligatoria en el mismo entorno escolar.  Control del alumnado.  Calidad en los servicios complementarios.   Horarios compatibles con la vida familiar.  Profesorado bien formado y motivado.
No podemos obviar que la educación es una tarea de todos  aunque parece que le corresponde a la escuela. Sin embargo sólo es así el 20% de la responsabilidad en el rendimiento escolar; el resto le corresponde a la sociedad (30%) y a la familia (50%).